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Monseñor Cabrejos saluda publicación del Intrumentum Laboris del Sínodo de la Amazonía

Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), mostró su beneplácito por la importante publicación, hecha el lunes 17 de junio, del Instrumentum Laboris (Documento de Trabajo) que servirá de base para las reflexiones y debates que se harán durante la próxima Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica: “Nuevos Caminos para la Iglesia y para una Ecología Integral”, que se realizará del 6 al 27 de octubre en Roma, ante la presencia del Papa Francisco y los Obispos de la región amazónica.

“La Iglesia tiene nuevamente hoy la oportunidad de ser oyente en esta zona donde tanto está en juego. La escucha implica reconocer la irrupción de la Amazonía como un nuevo sujeto. Este nuevo sujeto, que no ha sido considerado suficientemente en el contexto nacional o mundial ni en la vida de la Iglesia, ahora es un interlocutor privilegiado”, dice el documento en su introducción.

El Instrumentum Laboris está dividido en tres partes: la voz de la Amazonía, el clamor de la tierra y de los pobres a partir de la ecología y los desafíos y la esperanza de la Iglesia en la región amazónica. El volumen contiene 21 capítulos donde se abordan diversos temas como la vida, el territorio, el diálogo intercultural, la destrucción extractivista, los pueblos indígenas en aislamiento, la migración, familia y comunidad, corrupción, la educación y salud integral, la conversión ecológica, desafíos de la inculturación, la celebración de la fe, el diálogo ecuménico e interreligioso y la misión de los medios de comunicación, entre otros.

El documento menciona, de manera especial, que la Amazonia hoy es una belleza herida y deformada, un lugar de dolor y de violencia, como lo han expuesto los informes de las Iglesias locales recibidos por la Secretaría General del Sínodo. El territorio se ha convertido en un espacio de enfrentamientos y de exterminio de pueblos, culturas y generaciones, se dice en el texto.

Asimismo, constata que hay muchas personas que se ven obligadas a abandonar sus tierras; y otras caen en redes de mafias, tráfico de drogas y de seres humanos (especialmente mujeres), trabajo infantil y prostitución. Esta situación constituye un llamado a la urgencia y a la cual la Iglesia quiere responder iluminando y defendiendo la dignidad humana, de la mano con el cuidado de su entorno vital.

/NDP/

 


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