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Piura: mañana 24 de setiembre se celebra la Fiesta de la Virgen de Las Mercedes de Paita

/Difusión/
18:15 h - Vie, 23 Sep 2022

Cada 24 de septiembre, la ciudad de Paita, en el departamento de Piura, acoge a miles de peregrinos que llegan desde distintas partes del mundo para conmemorar la festividad de la Virgen de las Mercedes. Niños, jóvenes, adultos y ancianos visitan el santuario de la virgen "Mechita" para adorarla y pasearla en procesión.

Con gran devoción miles de fieles acompañan el recorrido, los peregrinos tienen la oportunidad de turnarse en cargar a la sagrada imagen, como una forma de veneración, así como para tocarla y sentir su poderoso influjo. Finalmente, se oficia una misa en honor a la santa, en agradecimiento por todos sus favores.

Historia y fervor

La historia registra que el inicio de este fervor religioso se remonta al año 1532, cuando la escultura de la virgen llegó al puerto de Paita traída por religiosos de la Orden de la Merced, por ese entonces bajo el nombre de María de las Mercedes.

Según cuenta la historia, la Virgen, traída por San Francisco de Asís, inicialmente debía ser trasladada hasta Piura; sin embargo, por motivos que se desconocen, la imagen se quedó con los paiteños, quienes la acogieron como su patrona.

La imagen pudo haber sido destruida hasta en dos ocasiones por piratas que arribaron a dicho puerto norteño, pero la escultura se salvó del pillaje, motivo adicional para considerarla milagrosa.

En una oportunidad, la localidad fue atacada por el corsario Cavendish, quien prendió fuego a la ciudad. En medio de las llamas, uno de los devotos entró en la iglesia, subió al altar donde se encontraba la imagen y la rescató del incendio.

Siglos después, el pirata Jorge Anson saqueó el puerto y se llevó consigo la imagen, además de otras riquezas. Cuentan que, durante la huída, una fuerte marea impidió al ladrón fugar con la efigie, por lo que, en un arranque de ira, disparó contra la imagen a la altura del cuello. Dicen que esta sangró. El corsario arrojó la escultura al mar, la cual fue encontrada por unos pescadores que la regresaron a su templo.

La huella del disparo aún puede verse en el cuello de la Virgen.

Así nació el fervor por esta imagen que cada año congrega a una multitud de visitantes quienes, con cánticos y alabanzas, renuevan su fe en la milagrosa “Mechita”.

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