
La decisión de Estados Unidos de ofrecer una recompensa por la captura de los cabecillas narcoterroristas Artemio y José, es una muestra de la fuerte cooperación que tenemos con el Perú, dijo hoy el embajador de Washington en Lima, Michael McKinley.
Señaló que esta medida se suma a otros mecanismos de colaboración de su gobierno con el Perú, en materia de capacitación de las fuerzas del orden, erradicación de cultivos ilícitos, interdicción y acciones contra el lavado de dinero, entre otros.
Esto es parte de un esfuerzo global de luchar contra el crimen organizado (
) Hacer esta oferta en una indicación de la fuerte cooperación que tenemos, dijo el diplomático.
McKinley señaló que el programa de recompensas ha funcionado con gran éxito en México y Colombia, y no implica un desconocimiento de la capacidad de las fuerzas de seguridad peruanas frente al accionar del narco terrorismo.
El diplomático reconoció que se ha producido algún recorte en los montos de la ayuda antidrogas destinada por Estados Unidos al Perú, pero señaló que se mantiene un nivel de apoyo consistente en el programa de erradicación.
Confió que pese a esa situación el Perú seguirá obteniendo éxitos en la lucha antidrogas, como el alcanzado en el departamento de San Martín, donde más de 300 mil personas han dejado los cultivos ilícitos de hoja de coca y se han incorporado a la economía legal.
A tres años del inicio de sus labores diplomáticas en Perú y a unas semanas de dejar el país, señaló que durante su gestión se han profundizado los lazos de cooperación en diversas áreas y expresó su confianza en que dicha relación continuará con su sucesor.